PROYECTO ZOE
Zona de Oportunidades para el Envejecimiento
El Proyecto ZOE (Zona de Oportunidades de Envejecimiento) es una iniciativa social integral promovida por la Asociación Aurora-Chinija y financiada por el Gobierno de Canarias. Su propósito principal es mejorar la calidad de vida de las personas mayores de 65 años en Tenerife y Gran Canaria a través de un enfoque de envejecimiento activo, inclusivo y digno. Mediante talleres y actividades comunitarias flexibles, el programa busca que los participantes dejen de ser sujetos pasivos y se conviertan en los protagonistas de su propio bienestar, priorizando además la participación de las mujeres para reducir las desigualdades de género históricas.
Nuestros Objetivos:
Fomentar el Bienestar Físico: Estimular la autonomía y la vitalidad de los mayores mediante actividades de movilidad adaptada, psicomotricidad, expresión corporal y paseos saludables que ayudan a combatir el sedentarismo.
Promover la Salud Emocional: Ofrecer herramientas para el cuidado de la salud mental, trabajando en la estimulación cognitiva, el refuerzo de la autoestima y la gestión positiva del estrés y la ansiedad.
Garantizar la Inclusión con Perspectiva de Género: Facilitar el acceso prioritario a las mujeres mayores dentro del programa para equilibrar las brechas y desventajas sociales acumuladas a lo largo de sus vidas.
Fortalecer el Bienestar Social y Comunitario: Crear redes de apoyo mutuo y espacios seguros de socialización en los barrios para fomentar la cohesión social y combatir de forma activa el aislamiento y la soledad no deseada.
Metodología de Trabajo y Actividades
- Acciones en el Entorno: Implementamos dinámicas grupales itinerantes en los centros locales y de día de Tenerife y Gran Canaria. Esto incluye desde gymkanas lúdico-recreativas, dinámicas de psicomotricidad y paseos saludables, hasta talleres terapéuticos de expresión corporal, música y estimulación cognitiva.
- Metodología Participativa y Flexible: Las actividades se adaptan continuamente al ritmo, capacidades físicas, cognitivas y necesidades reales de los participantes. El adulto mayor no es un sujeto asistencial pasivo, sino el protagonista activo del programa.